SHABAT MATOT MASEI

14 de Julio de 2007 - 28 de Tamuz de 5767

Parashá:
Números 30:2 - 36:13
Haftará: Jeremías 2:4-28; 3:4

Encendido de Velas:
20:19 hs.
Motzaei Shabat: 21:14 hs.

Encendido de Velas de Próximo Shabat: 20:18 hs.

LAS TRES SEMANAS:
DEL 17 DE TAMUZ AL 9 DE AV
(Segunda Entrega)
En el marco de estas semanas previas al 9 de Av, seguimos compartiendo con ustedes algunos textos, videos y recursos que nos llaman a la reflexión respecto de los mundos que habitamos, las realidades que creamos, y los horizontes a los que aspiramos:
~ Mapa de la Historia de Oriente Medio: Siempre decimos que Jerusalem fue dos veces destruida. ¿Por quién? ¿Cuándo? Esas tierras pasaron de ser promesa de paz a ser campo de batalla por generaciones y generaciones. ¿Por qué? ¿Quiénes estuvieron involucrados? En este mapa interactivo te invitamos a que lo descubras...


~ Acordarse de Olvidar:
¿Cómo se conjugan la memoria y el olvido en la construcción de nuestra identidad y nuestra historia? Te invitamos a leer un artículo escrito por el Dr. Marc Silverman, de la Universidad Hebrea de Jerusalem. Si estas interesado, haz click aquí.

COMENTARIO DE LA PARASHA
Rabino Joshua Kullock
Hemos llegado a las últimas parashiot del libro de Bemidbar. A través de todo este libro, que conforma el cuarto de los cinco libros de la Torá, hemos transitado por diversas historias y episodios, hasta llegar al punto en que el pueblo de Israel está ya preparado para ingresar a la Tierra Prometida. Ahora es tiempo de que Ioshua tome el poder, y que Moshé suba al monte en donde habrá de morir.
Sin embargo, en estas dos últimas parashiot, Moshé no tiene todavía una despedida, sino que hasta el mismo final del libro, sigue tomando decisiones y transmitiendo al pueblo la palabra de Ad-nai.
Una de las mitzvot que aparece en Parashat Matot es el compromiso que debe tomar la persona que formula un voto. Está escrito en la Torá: “Un hombre, cuando formulare un voto ante Ad-nai, o formulare juramento para atarse a sí mismo con prohibición, no habrá de profanar su palabra; como todo lo que sale de su boca, habrá de hacer” (Bemidbar 30:3).
El texto es claro. Aquel que formule un voto o un juramento está ‘atado’ a lo que ha dicho, y así habrá de hacer. Vemos la importancia que la Torá le da a la palabra, y si hacemos un seguimiento de todo lo que veníamos leyendo antes, esta importancia no se remite a la formulación de votos o juramentos, sino también a todas las esferas relacionadas con la palabra. De esta manera, y sin irnos muy atrás en el desarrollo de nuestro libro, podemos ver la importancia de la palabra tanto en el episodio de Koraj, como en el episodio de las aguas de Merivá. En el primero, al momento en que Moshé quiso entablar un diálogo con Datán y Aviram y estos se negaron (Bemidbar 16:12), mientras que en el segundo episodio, nos referimos al instante en que Moshé en vez de hablarle a la piedra, la golpeó (Bemidbar 20:11).
A través de todo el libro de Bemidbar, así como en toda la Torá, se hace especial hincapié en la fuerza de la palabra, fuerza que hoy no tenemos en cuenta, y que nos parece poco creíble. En estos hechos que se fueron sucediendo a lo largo de todas estas últimas semanas, la Torá nos quiere enseñar lo cuidadosos que debemos ser a la hora de hablar, ya que los efectos que las palabras pueden tener sobre nosotros y sobre los demás pueden ser determinantes. Y aquí podemos hacer una comparación con Bilam, profeta que es contratado para maldecir al pueblo de Israel. ¿Quién podría hoy en día creer en una maldición como arma de guerra? Hoy, más de uno al oír esta historia se ríe de lo infantil que cree esta manera de enfrentar a un enemigo. Sin embargo, esta historia, que también se encuentra en el libro de Bemidbar (caps. 22-24), nos sirve para comenzar a darnos cuenta del papel fundamental que juega la palabra en el judaísmo, y que se gesta desde el mismo comienzo de la Torá.
Un cuento jasídico, cuenta que el Baal Shem Tov llevó a varios de sus alumnos a una taberna para refrescarse, después de haber viajado varias horas. “Lo lamento mucho”, les dijo el posadero, “pero no tengo productos lácteos para servirles. Solo tengo comidas a base de carne para ofrecerles”. Ni bien el posadero terminó con su frase, una lluvia de preguntas comenzó de repente sobre éste por parte de los alumnos del Baal Shem Tov.
“¡Jasidim!” súbitamente una voz les llegó desde atrás de la estufa. “Ustedes están muy preocupados con qué van a poner en sus bocas, preguntando e investigando acerca de su kashrut. ¿Están también preocupados con aquello que sale de vuestras bocas y su kashrut? ¿Cuándo ustedes están hablando, se preguntan también si lo que dicen es propio y permitido?”. Fue es este mismo momento en que los alumnos del Baal Shem Tov comprendieron por qué habían entrado en la taberna.
Y ahora bien... ¿cuántas de tus palabras son kasher?, ¿cuántas veces hablas sin pensar antes que decir?, ¿eres verdaderamente consciente de la fuerza que tus palabras pueden tener y del efecto que puedes generar en el otro?
Las últimas dos parashiot del libro de Bemidbar, nos quieren enseñar la importancia fundamental de la palabra. Si uno lee todo el texto, puede leer que uno de los temas que se repiten con frecuencia es el de la palabra, y los efectos que ella genera. Quizá sea hoy, ya a pocas semanas de que el mes de Elul comience, y con él toda una época de revisión de nuestros actos, que debamos comprender que nuestras palabras no son llevadas por el viento, y que tienen un poder que a veces no podemos siquiera imaginar.La invitación a hacer kasher nuestras palabras, así como también nuestras vidas, está dada, y es decisión de cada uno de nosotros aceptarla, construyendo de esta manera un mundo en el cual D’s pueda también ser parte de nuestra realidad cotidiana.

TITULARES DE LA SEMANA

Desde la Comunidad Hebrea de Guadalajara
les deseamos Shabat Shalom!!

1 comentario:

Denise dijo...

Felicitaciones por la iniciativa.